Skold vs. KMFDM – Skold vs. KMFDM (2009)

por Álvaro Mortem

El running gag involuntario más habitual en el campo del arte es el cambiar para seguir igual, la capacidad asombrosa de los artistas por cambiar radicalmente la dirección de lo que hacen -decepción mediante, del público, de los otros- para seguir estancados en exactamente las mismas ideas con un ligero maquillaje de sus representaciones. No es suficiente -no lo es, al menos, en la mayoría de ocasiones. Por cada Boris que existe en el mundo, un grupo capaz de mudar de piel constantemente en cada disco pero manteniendo siempre impertérrita su personalidad creando una experimentación de calidad, hay una docena de The Thing Things que se dirigen hacia la deriva atraídas (o repelidas) por las modas del momento a las cuales deben ajustarse para conquistar el Olimpo de la mediocridad del gusto general. Cambian para que todo cambie, pero (a la mayoría) sólo les sirve para rebozarse en mediocridad.

Pero en algunos casos los grupos asumen como único modo de evolución posible el inmovilismo más radical y salvaje inimaginable: seguir haciendo lo mismo para cambiar. Esto, que sólo podría definirse como un arte en sí mismo, es la capacidad de algunos grupos para reiterar una y otra vez su mismo discurso, sin cambiarlo ni modificarlo en ninguna medida, pero que sin embargo en cada ocasión suena como algo nuevo. En el caso de KMFDM no sólo es que esté situado como paradigma de esta reverberación caustica de lo mismo, es que incluso cuando decide cambiar algo -por ejemplo: hacer un proyecto con Tim Sköld– se hace las bases de que se va a hiperbolizar el hacer lo mismo en sí mismo. Como una gota de agua que al toque de otra gota de agua no cambia su forma, sino que sólo hace más grande su contenido. He ahí la magnificencia de este Sköld vs. KMFDM: es más grande que la suma de sus partes en el proceso de ser radicalmente indiferenciado de ellas; cuando chocan los mundos artísticos de Sköld y KMFDM lo que ocurre es que se hiperbolizan el sonido común de ambos en todos los sentidos.

Delirios aesteticistas de la hiperviolencia como Bloodsport, decesos de aire cyberpunk en Error 404 o ritmos pop rotos por la armonía glitch de un espíritu maquínico en Love Is Like son la muestra radical de lo dicho: todo es infinitamente Tim Sköld o es infinitamente KMFDM, pero sin serlo; suena radicalmente como en nuestra mente debe sonar un disco de estos titanes, aun cuando no suena en absoluto como lo que harían ninguno de ellos por separado. Si bien es verdad que se ha impuesto el sonido de los segundos -lo cual, por otra parte, es una pena: los alemanes no podrían conjurar un American Porn Song en la vida- todo tiene ese extraño cariz común de la tecnología aplicada a la revolución, de la mugre que se camufla en las esquinas de un mundo en llamas de baja resolución. Por ello nos encontramos con una sobreabundancia atroz de sintetizadores, vocoder y algunas guitarras sublimes, como la de Alkohol, que da el auténtico sonido patentado del sueco al conjunto por momentos tímidamente brusco. Quizás falte alguna canción que se nos agarre como una garrapata cyborg en nuestra entrepierna cerebral para el resto de los tiempos -y no será por intentos, pues All Or Nothing podría haber sido un hit en manos del Marilyn Manson de Mechanical Animals– quedando siempre en una posición tibia, y reiterativa. Pero con la clase de tibieza y reiteratividad que sólo pueden tener los grandes maestros, la que supera toda necesidad de innovar siquiera una pulgada. Porque no suena a nada de lo que han hecho, pero suena completamente propio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: