Escuadrón de la Muerte – Hic, Inquit, Debes Habitare (2008)

por Xabier Cortés

Cuando nos sumergimos en los brumosos lodos de lo abstracto, tenemos que contar en nuestro arsenal con una serie de premisas y elementos que nos permitan decodificar e interpretar correctamente las diferentes señales que atacan nuestros sentidos. La regla principal a la que debemos aferrarnos con inocente ansiedad es la siguiente: no existen reglas. No se trata de una «patente de corso», tampoco se trata de un insulso «todo vale». No, lo abstracto se convierte en cristalino cuando adecuamos nuestros sentidos al enfrentarnos a él, aquello que resultaba intrincado y confuso al principio se torna pulcro y claro cuando lo asimilamos. Esta debe ser, precisamente, nuestra disposición al encarar un género complicado -y en demasiadas ocasiones malinterpretado- como el power electronics. Lo que comenzó como una forma de llevar la música industrial y el noise hacia nuevos e inexplorados niveles de extremismo, de la mano del mítico Willian Bennett de los pioneros Whitehouse, ha terminado convirtiéndose en un leviathan que se alimenta en los más profundos y salvajes recovecos de la psique humana para para convertirlos en violentos muros sonoros en donde destacan los sonidos estridentes, los bucles demenciales y las voces carentes de todo tipo de humanidad manifestando su devoción por la destrucción y la aniquilación más absolutas. Destrucción esta sobre la que se sostienen los cimientos del sonido de Escuadrón de la Muerte y este Hic, Inquit, Debes Habitare.

Escuadrón de la Muerte, proyecto monocefálico tras el que se esconde el mexicano Zihr Alphil, encuentra en la Muerte su máxima fuente de inspiración. La Muerte entendida como una sagrada energía, un ente dominante y absoluto que se convierte en el fin del todo, pero una Muerte también que se convierte en una confirmación de la Vida como tal. No debemos cegarnos por el pueril uso del concepto de la muerte que han venido explotando numerosas bandas englobadas dentro del género oscuro. No, en este álbum se nos presenta la Muerte en su forma más cruda y visceral: guerra, odio, control, asesinato; cualquier forma que adopte la Muerte se ve reflejada en cada segundo de cada uno de los cortes que completan el disco. Una Muerte que se materializa apoyándose en los más estrictos estándares de ese power electronics excavado en la piel de Genocide Organ, Haus Arafna, Sutcliffe Jügend y por supuesto Whitehouse. Duro, contundente, crudo y mecánico. Claro que, esta forma que tiene Escuadrón de la Muerte de abrazar el power electronics más estricto y académico no debemos entenderla como una repetición de clichés con más o menos sabiduría, el poderoso concepto tras Escuadrón de la Muerte es suficiente para hacernos ver que no es necesario vitaminar ni reescribir la fórmula para saberse diferente al resto.

Hic, Inquit, Debes Habitare es un corte profundo en la mejilla de la que brota una oscura sustancia que no aciertas a definir, hace aflorar esos oscuros anhelos y miedos de una forma visceral e ininterrumpida para dejarnos un sabor de boca metálico y salado pero extrañamente agradable. Power electronics en su más cruda y directa forma acompañado de una enfermiza inclinación por ella. La Muerte. Lo tomas o lo dejas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: