Arditi – Standards Of Triumph (2006)

por Xabier Cortés

ArditiRescatar los postulados que redactara allá por el año 1909 el futurista italiano Filippo Tommaso Marinetti, aquellos escritos que profesaban un amor incondicional por la Máquina, la velocidad, la tecnología, la vanguardia y que significaban la ruptura con todo lo que tuviera un tufillo a tradicional, eran parte de la razón de ser de este movimiento vanguardista italiano —entre cuyos miembros estaría Luigi Russolo; autor del manifiesto L’arte dei Rumori, de vital importancia en la escena industrial y que sentó las bases del noise—. Para que esta renovación/ruptura se pudiera llevar a cabo, era preciso acabar/eliminar —metafóricamente, se entiende— aquello que obstaculizaba el avance exponencial tanto intelectual, artístico como social que los futuristas presuponían al ser humano de la época de manera que éste pudiera alcanzar su máximo potencial y, de alguna manera, evolucionar hasta un nuevo estadio. Si ahora ponemos sobre la mesa la, siempre delicada por otra parte, idea de que una nueva construcción necesita de una destrucción previa para que la primera sea efectiva y no un simple parche que arregle superficialmente la podredumbre, y que, además, no existe mayor poder destructivo —o por lo menos el ser humano no es capaz de superarlo por sí mismo sin recurrir a agentes externos ni catástrofes naturales— que la Guerra, alcanzaremos a comprender por fin la particular idiosincrasia y la compleja idea que se esconde tras el proyecto sueco Arditi.

Que Henry Möller y Marten Björkman hagan uso del nombre de las tropas de élite del ejército italiano de la Primer Guerra Mundial para presentar su proyecto —Arditi es exactamente el plural de Ardito, que era el nombre de estas tropas— no es ninguna casualidad ya que ayuda a reforzar y a unir, sutilmente, los diferentes y complicados preceptos sobre los que se sostiene Arditi. Standards of Triumph es marcial industrial épico —valga la redundancia— pero sin resultar pretencioso. Quiere y consigue poner sonido a esa destrucción que llevará al homo sapiens a un Futuro mejor. Un sonido contundente, unas omnipresentes y categóricas percusiones serán el hilo conductor de este álbum —también de todos los lanzamiento de Arditi hasta la fecha— sobre el que se construye una sólida estructura reforzada con unos infinitos juegos ambientales extremadamente sofocantes y respaldados en ocasiones por roturas espasmódicas en forma de discursos, fanfarrias y demás parafernalia histórica à la Toroidh y compañía. Cada uno de los elementos que componen este característico sonido Arditi nos evoca esa destrucción purificadora y necesaria (sic) para construir ese Futuro prometido, no cometamos el error de desvirtuar este mensaje hacia esos enfangados caminos de la política, por favor. Arditi no está glorificando en absoluto la Guerra en sí. Es más, para Arditi este proceso de destrucción es, efectivamente, un mal necesario e indispensable para alcanzar el objetivo —su objetivo, el objetivo de los Futuristas— pero no por ello se convierte en plato de buen gusto. No hay gozo en el hecho de la Guerra mostrado aquí, lo que sucede es que la Guerra es el único camino.

En todo el caos, la suciedad, la miseria y la maldad de la Guerra, Arditi encuentra la inspiración para desarrollar en este Standards Of Triumph una compleja colección de ideas y manifiestos que tengan como punto álgido un Futuro diferente y libre de las cadenas que lo atan al pasado y que entorpece su armónico y constante desarrollo con ideas caducas y estamentos arcaicos. Esto es Arditi.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: