Max Richter – Memoryhouse (2005)

por Álvaro Mortem

Max Richter - Memoryhouse (2005)La memoria es la amante caprichosa que no recuerda las cosas tal cual fueron si no así como a ella más conviene; su casa, nuestra mente, es el destartalado ejemplo de la carpintería aplicada a la interesada reconstrucción del mundo ajustada a las particulares obsesiones que articulan la geografía espacial de su hogar. Nuestra memoria se nos presenta como el narrador que constituye los fragmentarios retazos de verdad en un todo coherente a través del montaje. Y como relato, éste no tiene por qué ser verdad en nuestro mundo. Es por eso que el músico, en tanto funciona como evocador y edificador de las formas fluidas constituyentes del mundo, ejerce un papel con nosotros similar al de la memoria en la mente: evoca de forma interesada, no necesariamente real, el mundo.

El artista, como la memoria, reconstruye lo que él ha mamado del mundo en una nueva historia que, si hace su trabajo de forma eficiente, será más y mejor que la pura adición carente de sentido de momentos dispares entre sí. Es en este sentido donde Max Richter se nos presenta no sólo como uno de los mayores genios de la música orquestal contemporánea, sino también como uno de los más feroces adalides de la renovación de la (mal llamada) música clásica; donde otros insisten en encerrarse entre los cuatro muros de la ortodoxia de género, sólo pudiendo acercarse hasta los adeptos de su propio campo, el alemán se sumerge profundamente en las formas contemporáneas de la música popular para descubrir que puede descubrir en ella para realzar y reconstruir el discurso de la música elevada a la cual pertenece. Y si es un genio, es porque lo consigue con una perfección inaudita. Nada en él nos hace pensar que estamos ante algo demasiado elevado, que no se corresponde con los gustos populares de nuestra época —no confundir aquí popular con mainstream, pues referimos más bien a lo contrario a alta cultura—, lo cual nos hace sumergirnos en él como en alguien que, en el fondo, nos resulta familiar.

Con una fuerte influencia del ambient, especialmente de Brian Eno aunque con particulares tintes de Arvo Pärt, el desarrollo musical de Memoryhouse es el del extrañamiento producido por ser cada canción una historia independiente pensada por una misma mente: en todas hay una contundente omnipresencia del piano, al cual se suele subordinar el resto de la orquesta más como una simbiosis que como un mero acompañamiento, que se desarrolla con la intención de crear una imagen paisajística cargada de sentimiento. No hay sobrecarga; todo es de un detallismo excesivo, siempre punteado hasta el extremo, pero sin caer jamás en el barroquismo del exceso.

Quizás sea ese detallismo, ese mimo sentimental con el cual impregna cada una de las canciones, lo que arrogue el conjunto hacia un extraño affaire con nuestro propio sentimentalismo: no hay canción que no pueda sentirse como hablando de nosotros mismos, de alguna historia pasada nuestra que cobra nuevo sentido a la luz de la tierna musicalidad de Richter. La delicadeza con la que su allegro piano encuentra el contrapunto en los melancólicos violines sólo podría encontrar correlato en una historia propia de perdida y ausencia. Memoryhouse nos cuenta una historia cuyas imágenes ponemos nosotros. He ahí que su belleza sólo se alcanza si nos dejamos contagiar de su energía, de su oscura viveza, hasta que se haga parte contextual de nuestro propio ser; Max Ritcher construye un discurso rico en detalles que engarzan con los sentimientos de nuestras memorias, todo aquello que hay de universal e imperecedero en el hombre: es imposible no sentirse impelido por su discurso. Su magia es la capacidad de actuar como espejo, un espejo que refleja aquello de nosotros mismos que nunca hasta entonces habíamos sabido ver.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: