Frustration – Uncivilized (2012)

por Xabier Cortés

Frustration¿Cómo podemos enfrentarnos hoy, en pleno siglo XXI, a la masificación, a la implacable frialdad del combo acero-hormigón-cristal que nos rodea a nosotros, simples habitantes de las grandes urbes? No necesitamos una vía de escape, no queremos evadirnos. Tampoco necesitamos que nos digan qué tenemos que hacer o cómo tenemos que proceder para sobrevivir en la marabunta de cuerpos inertes-hormigón en la que se ha convertido la cuidad. Ya sabemos como gestionar todo esto. Lo que sí necesitamos es encontrar algo a lo que aferrarnos, algo que comparta con nosotros esta visión decadente de la metrópolis, un algo que sepa plasmar esta frustración, regurgitada ésta para convertirse en una pieza de arte que sabremos convertir en una punta de lanza para cada una de nuestras pequeñas revoluciones cotidianas. Aquí es donde entran Frustration y su último trabajo hasta la fecha: Uncivilized.

Los franceses Frustration construyen un sólido encofrado sobre el que vierten su espíritu cold wave de una forma controlada pero con ciertas licencias para el frenesí y el desenfreno. Un sonido frío y cortante como queriendo trasladar esa visión de una megaurbe saturada de gente pero que percibimos como gélida y carente de alma a un sonido que se desarrolla sin fisuras. Sonido el de este grupo francés que descansa sobre una base rítmica sólida, el bajo de Emmanuel Blervaque parece duplicar incluso triplicar su poder en momentos puntuales del álbum y las percusiones son gruesas e inmensas como rascacielos. Con una guitarra incisiva con ese genuino y lluvioso aroma al Manchester de finales de los setenta principios de los ochenta y que sirve aquí de apoyo también para consolidar los sólidos cimientos sobre los que se depositan los dos elementos restantes del quinteto francés; la totémica y envolvente voz de Fabrice Gilbert; una voz con innumerables guiños a La Voz de Ian Curtis pero con un tono característico y un rango más complejo. Todos estos elementos sonarían diferentes si no fuera por las quirúrgicas y sorprendentes incursiones en forma de sintes —para muestra de todo esto me quedo con It’s Gonna Be The Same que a su vez tiene la mejor intro que he podido escuchar en años— que se nos resuelven como imprescindibles para terminar de completar el sonido de este Uncivilized que queda compuesto por un todo indisoluble en el que ningún elemento se ha dejado al azar aunque sigan sonando con una insultante irreverencia punk pero sin perder la elegancia de las escuelas de bellas artes.

Podríamos tomarnos este Uncivilized como una profecía, un augurio de lo que nos depara aunque sería más correcto tomarlo como un documento sonoro en el que reafirmar todo aquello que venimos observando desde hace tiempo: esto no tiene salida, sálvese quien pueda. Por supuesto también podemos entender este disco como un ejercicio de retroloquesea o postnoséqué, una forma de plantarse en 1980, por ejemplo, desde este casi recién estrenado siglo XXI. Lo que si debemos tener claro es que Uncivilized es uno de los mejores discos que han visto las estanterías en los últimos años y eso debería ser razón suficiente para que ahora mismo dejaras de leer esto y te lanzaras como depredador sobre su presa a degustar esta inmenso trabajo. Ya estás tardando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: