Field Rotation – Fatalist: The Repetition Of History (2013)

por Xabier Cortés

Field RotationLa Historia nos ha demostrado la fragilidad con la que va desenvolviendo sus progresos y regresiones. Desarrollándose  de forma cíclica y siempre —o casi siempre— moviéndose a trompicones por caminos ya conocidos pero que sin embargo siguen presentándose como desconocidos ante sus ojos. Acontecimientos transfigurados en anécdotas con el paso de los años que terminan recordándose apenas convertidos en un vago recuerdo; viejas proclamas que pierden todo su poder al ser devoradas por el tiempo y que se trasforman en frases vacías que repetimos sin reflexión alguna. Explorar este carácter cíclico y frágil de la historia es lo que se ha propuesto Christoph Berg en su último Fatalist: The Repetition Of History, escudándose para la ocasión tras su moniker Field Rotation.

Resultan fascinantes las dualidades a las que nos enfrentamos en este Fatalist: The Repetition Of History: por un lado se nos presenta inquietante pero al mismo tiempo resulta cristalino y níveo, quizás lo recibamos como algo lúgubre en ocasiones pero toda bruma parece desaparecer conforme vamos avanzando para volver a formarse tras nuestros pasos. Continuamente nos encontraremos entre estas dos tierras, en un perfecto equilibrio que sólo las composiciones de Berg serán capaces de ofrecernos. Encontraremos momentos concretos en los que asumiremos una posición acorde a los sonidos que se despliegan ante nosotros, en el mismo instante en el que nos sentimos cómodos y nuestros ojos se han acostumbrado a las escenas que nos rodean, una pequeña incursión del violín, una etérea y lejana voz, una leve interrupción, un toque sutil en el drone que te mantenía en ese estado, te obliga a reconstruir tu posición ante un nuevo paradigma.

Una unión sólida entre elementos electrónicos propios de los otros proyectos de Berg —sobre todo los realizados bajo su propio nombre— y unos desarrollos clásicos —en términos de contemporánea— en la que Berg se muestra cómodo. Comodidad ésta que sabremos apreciar en el exquisito violín que nos hará sentir el inquietante aroma de las composiciones del maestro polaco Penderecki tanto en la forma como en el fondo; ese espíritu aventurero que caracteriza a los artistas, ese continuo anhelo por expandir sus propios horizontes y ver el resultado de estas exploraciones materializados en notas y guiños dentro de sus obras. Por supuesto que continúa aquí desarrollando sonidos de base electrónica, delicados drones que se fusionan con el dulce fluir del violín creando una experiencia de feliz melancolía. Este álbum se va construyendo alrededor de un sólido esqueleto melancólico sí, pero manteniéndose de alguna forma conectado a un frágil hilo de esperanza. Hasta este punto alcanza la complejidad de este Fatalist, complejidad ésta que sorprende por la facilidad con la que caemos en su laberinto de visuales poderosos; la utilización sutil y quirúrgica de sutiles elementos ambientales puros, robados de la fuente misma del sonido ayudan, y de qué manera, a situarnos en puntos concretos de este inmenso mapa sonoro que poco a poco se va desplegando a lo largo de los seis hitos que completan esta última obra, hasta la fecha, de Field Rotation.

La idea de que todo lo que sucede en este álbum es trascendental nos recorrerá la espina dorsal, este mismo pensamiento nos obligará a prestar más atención si cabe a cada uno de los detalles que completan la estructura sobre la que los sonidos de Field Rotation se van ligando en una perfecta comunión atemporal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: