Spyair – Rockin’ the World (2011)

por Álvaro Mortem

Spyair - Rockin' the  World (2011)Que el rock es una postura estética, un movimiento comercial incluso, es algo que no debería escandalizar a nadie: si aceptamos que Elvis o los Rolling Stones son figuras seminales del género, la impostura mercantil como validación no debería ser un problema para valorar la calidad de un grupo. Mas al contrario, debería ser una demostración de autenticidad. Por eso sólo queda cierto grado de espíritu rockero en Japón, la tierra del sol naciente y la obsesión con la estética llevada hasta su extremo más sugerente; después del visual-kei, es imposible pensar el rock, en un plano estético, desvinculado de un cierto gusto adquirido que determina el estilo sobre la sustancia.

Aunque abunda el estilo en el caso de Spyair —un grupo de chicos proto-modelados que parecen estar hechos a medida, como pasaría con la industria pop del país, salvo porque no lo están—, no van faltos de sustancia. Su rock, lejos del primitivismo de otras apuestas más populares en nuestros pastos, es una versión refinada de los condicionantes más contemporáneos del género: encontramos toques Foo Fighters, dejes System of a Down y un conjunto à la grupo-japonés-de-rock-genérico muy acuciado; pero también una cierta impronta del hardcore nacional más soft, con particulares reminiscencias de ELLEGARDEN. El conjunto, es todo un desfile de auténtico rock fabricado a medida para las masas. Sin tener nada que pueda considerarse genuino o escandaloso, siquiera algo en particular muy propio, con Rockin’ the World si podemos atestiguar que dan exactamente lo que prometen: lo suyo es rockear, aunque su rock sea uno más próximo a las hibridaciones propias de los primeros 00’s.

Si bien es cierto que Spyair tienen un perfil marcadamente teen, no por ello rehuyendo cierta contundencia, eso no tendría que ser un problema en un tiempo en el cual Peter Pan más que alegoría es héroe generacional. La constante introducción de baladas de corte más meloso, que acaban por hacerse tediosas para escuchas atentas, no resulta un quebranto excesivo de la lógica que persiguen a lo largo del trabajo: se mueven en unos márgenes de popularidad amplios, acercándose de la forma más efectiva posible a su público. El efecto son duros, pero tienen unas baladas preciosas —en éste caso, un invento Occidental de los grupos más populares del hard rock anglosajón; los mismos que, después, se quejarían de que su público era demasiado femenino—. Despreciar a Spyair por comerciales o sentimentaloides seguiría la misma lógica que decirlo al respecto de Scorpions, con la única sutil diferencia que si bien Spyair son de otro tiempo y lugar, por tanto más objeto de burla para el occidental «adulto» medio, al menos sí demuestran una perfecta compostura técnica. Tocan bonito algo bonito, comercial y poco original, de acuerdo, ¿cuando se ha necesitado más para disfrutar?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: