Random – Bad Joke EP (2007)

por Xabier Cortés

RandomQue los ejercicios de nostalgia y las labores de archivo musical se han convertido en una norma en estos últimos tiempos no es a estas alturas ningún secreto para nadie mínimamente interesado en estos menesteres. En realidad siempre han estado ahí de alguna manera, pero sí es cierto que últimamente parece haberse convertido en el principal pilar sobre el que basar todo un concepto musical. Esa continua búsqueda de elementos nostálgicos sobre los que construir un nuevo algo —llámalo estilo, género o movimiento—llevó a un grupo de artistas a ir un paso más allá y no sólo rebuscar en toda la parafernalia ochentas sino a incorporar los elementos alejados de la esfera musical pero arraigados a la cultura de la que mama: el chiptune no sólo homenajea de alguna forma a la música de los videojuegos de la generación de los ocho bits sino que además usa los mismos soportes que esos videojuegos para crearlas. Toda una declaración de intenciones.

De entre toda la vorágine chiptune que inundara —un poco— el panorama electrónico underground hace unos años y entre los trabajos más destacables dentro de éste sin duda se encuentran los lanzados por el sueco —Estocolmo se convirtió por derecho propio en uno de los epicentros del movimiento chiptune junto con Nueva York— parapetado tras el moniker Random, William Rickman como es el caso del EP de nombre Bad Joke que hoy tenemos entre manos.

Random no se limitaba a copiar viejos esquemas o, directamente, a fusilar melodías de aquellos adictivos videojuegos. No, su devoción retro le llevaba a adaptar diferentes elementos de la musical popular contemporánea a la particular idiosincrasia y limitaciones del chiptune y los ocho bits. Así pues encontramos elementos rockeros convertidos aquí en vertiginosos viajes por una autopista infinita de unos y ceros, nos daremos de bruces también con una sugerente intensidad house con la inclusión de certeros golpes de percusión y, por último, nos dejaremos llevar por unas sencillas melodías pop en este EP que aparte de ser un compendio de las mejores composiciones que ha dado, hasta el momento, Rickman dentro de su carrera, se nos presenta como uno de los trabajos más destacados dentro del reducido pero rico universo chiptune. Un álbum y un género que sorprende por su irritante sencillez y por conseguir despertar en no pocas generaciones la llama de la nostalgia, un ejercicio de recuerdo de aquella primera época dorada de los videojuegos en los que las limitaciones tecnológicas no eran barrera para crear mundos infinitos a explorar.

Estaríamos cometiendo un error gravísimo e imperdonable si nos diera por juzgar al chiptune —o, mejor dicho, a los elementos más notables dentro del movimiento—como un simple ejercicio de nostalgia. Por supuesto que el componente nostálgico es poderoso aquí pero no es más que una excusa para explorar nuevos sonidos o, hilando más fino, para explotar la capacidad de aquellas obsoletas máquinas con la idea de generar nuevas formas de arte veinte o treinta años después de su puesta de largo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: