No conocemos si no la irreverencia. Lo mejor del 2013 según Studio Suicide

por Studio Suicide

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En Studio Suicide nos place la perversión.

Como se considera que no hay nada más perverso que las listas, hemos decidido hacer de nuestros actos una provocación: aquí tienen la primera lista de lo mejor del año de esta bendita casa. No busquen un orden, en cualquier caso, ya que no existe; consideramos que los diez discos tienen una calidad equivalente, y consideramos si no injusto, al menos sí imposible, juzgar cuales de ellos son mejores. Por lo demás, la lista es heterogénea: cada uno de los críticos del blog ha escogido cinco discos y hasta ahí han llegado; no son todos los que son, pero son todos los que están. Sin más dilaciones ni impertinencias, les dejamos con la lista. Bon appétit.

Xabier CortésTop 5 de 2013

Soap& SkinSugarbread

AutechreExai

DeafheavenSunbather

UlverMesse I.X-VI.X

Obsidian KingdomTorn & Burnt

Álvaro MortemTop 5 de 2013

65daysofstatic Wild Light

BurialRival Dealer

Daft PunkRandom Access Memory

Nine Inch NailsHesitation Marcs

Soviet SovietFate

Soap&Skin_SugarbreadSugarbread, de Soap&Skin

Sugarbread o cómo un sencillo adelanto de escasos diez minutos de lo que será, esperemos, un nuevo larga duración en este 2014 que estamos a punto de estrenar se puede convertir en uno de los lanzamientos más remarcables de un 2013 que se encuentra apurando sus últimas horas de vida. Con el anterior trabajo, Vater, la compositora austriaca Anja Plaschg ya dejaba clara su infinita capacidad creativa para componer sinuosas odas oscuras. Pues bien, Sugarbread —la canción que da nombre a este adelanto— continúa horadando esos terrenos secos a través de una inmensa composición con un marcadísimo carácter industrial acompañado de unos coros épicos que bien podían haber firmado Laibach. Poderosas composiciones folk, oscuras, melódicas e inspiradoras las que dan forma a este EP que incluye también una exquisita versión con carácter blues del Me And The Devil del bluesman maldito Robert Johnson —aunque la sombra del cover que hizo en su día Gil Scott-Haron planea a sus anchas a lo largo de los tres minutos escasos que dura el homenaje— y una deliciosa balada con una atmósfera positiva que contrasta con el ambiente inquietante del resto del EP.

65daysofstatic - Wild Light (2013)

Wild Light, de 65daysofstatic

En el año de la ciclogénesis explosiva, o al menos el año en que se puso de moda nombrarla, 65daysofstatic pusieron uno de sus cinematográficos puñetazos sobre la mesa. Wild Light es más de lo que merecemos, no menos de lo que necesitamos; una narración musical pura, sin injerencias externas de ninguna clase —sin concesiones al mainstream o al post-rock; el único filtro por el que pasa es exclusivo: el suyo propio—, que nos demostró que otros caminos son imposibles. Caminos geométricos, de un orden caótico, quizás excesivo en su violación de cualquier sentido espacial, pero por ello ominosos y perfectos: una obra maestra que abre nuevas rutas posibles, aunque éstas sean abruptas. En resumen, una cilogénesis explosiva en el ámbito musical.

Autechre_Exai

Exai, de Autechre

No todos los años tenemos la suerte de escuchar un disco que se sitúa varios años por delante y a varios miles de kilómetros de distancia de donde nosotros nos encontramos. Autechre y su capacidad para manipular, retorcer, juguetear, acariciar, corromper, maltratar, destrozar y reconstruir una rica y gigantesca biblioteca de glitches, ritmos desenfrenados, ruidos creando un lenguaje sonoro abstracto propio imprescindible para llevar a cabo sus obras. Exai es grande por sí solo, no hace falta echar la mirada atrás para ser capaces de admirar el verdadero potencial de este trabajo, mirada por cierto en la que veremos innumerables desarrollos con ese idioma extraño que empezaran a desarrollar en el Confield, por ejemplo. Un álbum exigente, como todo lo que ofrece Autechre, que nos obligará a prestarle una atención especial para ser capaces de asimilar todo este rendez vous de sonidos mecánicos, artificiales, orgánicos y espaciales.

Burial – Rival Dealer (2013)

Rival Dealer, de Burial

Burial nunca ha estado cómodo con las pomposas muestras de ego. Su continuada crítica social la ha hecho desde el anonimato, a través de su música, sin pretender filtrar a través de su persona aquello que quería declarar; quizás Shaking the Habitual de The Knife haya suscitado un debate mayor sobre teoría queer, pero Burial no necesita de pomposidad academicista para hacerse notar: su música es un ejemplo de transgénero por sí mismo. Por eso sus devaneos hacia el trance o el glam pueden resultar chocantes en un primer momento, pero no son nada más que la demostración empírica de la coherencia interna que sostiene en cada uno de sus trabajos; Rival Dealer es una declaración sentimental hacia todos aquellos que no se sienten cómodos en su propio cuerpo, que se sienten impelidos por la sociedad para no ser aquellos quienes son en realidad. Eso hace a través de su música. Su dubstep se hormona para convertirse en otras cosas; ¿cosas que no deberían ser?¿No habíamos quedado muy concienciados con la palabrería vacua de The Knife?

Deafheaven-SunbatherSunbather, de Deafheaven

Este 2013 ha sido el año de Deafheaven, como el pasado 2012 fue el año de Panopticon en lo que ha black metal se refiere. Sunbather no es sólo una evolución lógica y coherente de su anterior Roads To Judah, también significa una nueva forma de entender el black metal como ya hicieran Satyricon con la salida de su Volcano —y por la que les crujieron vivos por vendidos y toda una retahíla de argumentazos locos por parte de cierta caverna—, un black metal que mantiene los guiños musicales habituales, amén de nuevas incursiones sonoras entre el shoegaze y el postrock, pero cuyo rumbo se ve ligeramente desviado —para bien, por supuesto— hacia otros derroteros conceptuales más livianos y, por qué no decirlo, algo más maduros que los ya típicos soldados de Satán. Un disco diferente y revolucionario le pese a quien le pese.

Daft Punk - Random Access Memories (2013)

Random Access Memories, de Daft Punk

Vivimos tiempos de archivística. Los músicos jóvenes no tienen interés por crear algo propio, la rebeldía contra sus mayores ha muerto, en tanto sólo desean poder imitar el éxito de aquellos grupos que ya demostraron tener un efecto inefable sobre la tradición; no más Joy Division, gracias: Ian Curtis sólo hubo uno. El mérito de Daft Punk es conseguir acabar con las políticas de la denustrición de la creatividad a través de arrojarse, de forma aún más metódica si cabe, a la archivística. Random Access Memories es una oda a la electrónica de los 80’s, e incluso a los propios orígenes del grupo —los guiños hacia Stardust son evidentes, o deberían serlo para la crítica—, pero también una demostración de la necesidad de mirar al pasado: en el archivo se encuentran las claves para la revolución del presente, aunque tal revolución nunca sea el mero imitar las formas de aquellos que nos precedieron.

Ulver_MesseMesse I.X-VI.X, de Ulver

En su constante búsqueda por sinuosos derroteros musicales de los más variado y extravagante, los noruegos Ulver aparecen en 2013 con un nuevo disco en colaboración con la Arctic Opera And Philharmonic Orchestra en el que abrazan sin complejos y con un gusto exquisito la música contemporánea fusionándola con la siempre brillante idiosincrasia de Garm y compañía. Un nexo sólido entre los desarrollos clásicos y los guiños electrónico-ambientales cien por cien Ulver que son los que aportan ese punto de oscuridad siempre necesario para completar cualquier obra de los noruegos. Messe I.X-VI.X nos guía hacia un paisaje incierto e inquietante, juega con nosotros, nos golpea con violencia en las partes frenéticas para acariciarnos después con los interludios y partes sosegadas, aunque manteniendo el mismo nivel de dramatismo.

Nine Inch Nails - Hesitation Marks (2013)

Hesitation Marks, de Nine Inch Nails

Si Nine Inch Nails vuelven sólo se les puede exigir una cosa: imponerse como habitantes constantes del parnaso musical. Aunque el nombre diga lo contrario, aquí no hay ninguna marca de duda o señal de titubeo; todo es una imposición certera, ágil, oscura, con una fuerza que hacía años que creíamos olvidada para Trent Reznor. Maldito sea nuestro cinismo. Siendo Copy of A uno de los singles más brillantes del año, el más brillante dentro de su campo —que tratándose de NIN, juegan únicamente contra sí mismos—, no incluir Hesitation Marks como uno de los más importantes eventos del año sería blasfemar. Blasfemar porque se le debe un respeto a los clásicos, especialmente cuando éstos deciden que deben seguir entrando al asalto en vez de mantenerse cómodos en su trono. Bendito sea el rey, que ha vuelto con nuevas gestas por contar.

Obsidian Kingdom_TornTorn & Burnt, de Obsidian Kingdom

Es imposible redactar una lista con los artefactos musicales más relevantes de este 2013 moribundo sin que este proyecto barcelonés se te pase por la cabeza y se quede ahí, en la base del cráneo, percutiendo salvajemente con este Torn & Burnt. No se trata de un nuevo trabajo como tal sino ante una continuación en forma de remezclas e reinterpretaciones en clave electrónica vanguardista de esa maravilla editada hace un año titulada Mantiis. En realidad, Obsidian Kingdom merecería aparecer aquí, en este recopilatorio anual, sólo por el simple hecho de atreverse a editar algo como Torn & Burnt; prestar su obra original para que la retuerzan, expriman y estiren al gusto de cada uno de los artista responsables de cada remezcla pero —para más inri— el resultado es, como cabía esperar, brillante. No sólo se han creado nuevas ideas sobre las que ya se habían generado en Mantiis, el mensaje de éste último se ha visto reforzado y elevado por estas reinterpretaciones. Ahí es nada.

Soviet Soviet - Fate (2013)

Fate, de Soviet Soviet

No sólo de nombres establecidos vive el melómano. Aunque Soviet Soviet están lejos de ser la sorpresa de la temporada, ya que los conocemos desde hace mucho antes, sí podemos decir que han atesora el mejor debut del 2013: post-punk clásico con tips revival dan un conjunto sólido al adentrarse en una oscuridad festiva que no olvida que The Sounds o The Chameleons también fueron pioneros del género. Lo que para la mayoría de los grupos de su generación, es demasiado pedir. Por eso merecen ser reverenciados como lo que son, un soplo de aire fresco, una rareza de amor, la demostración de que sigue siendo posible empezar ya cambiando las reglas del juego.

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