.E. – Radiance from the Solar Egg (2012)

por Xabier Cortés

EQue el Universo como tal —como ente, como Todo; como continente y contenido— ha servido de reflejo e inspiración para un sinfín de movimientos artísticos no es desde luego ninguna revelación. Lo que sí podemos observar es que como ese interés, esa adicción, esa obsesión por desgranar los secretos del Universo ha dado magníficos resultados a proyectos musicales adscritos a corrientes en las que estos viajes cósmicos se veían desde la intolerancia y la traición  a su más pura tradición estética —sería preciso señalar aquí a Limbonic Art como claro ejemplo de esta afirmación, pues fueron estos arriesgados músicos que dejándose llevar por ese hipnóticos magnetismo del Universo lo hicieron suyo y los trasladaron a su música, en este caso a una escena tan acotada como el black metal—. Algo parecido ocurre con una disciplina tan cerrada, a priori, como el dark ambient. En general se toman por incomprensibles aquellos trabajos que no indagan en la, (siempre interesante, cuidado) fórmula de la noche y el frío; del infierno y lo oscuro. ¿Acaso no es el Universo el máximo exponente de la oscuridad, el no-va-más lo gélido? Así parece pensarlo .E., proyecto surgido dentro del colectivo T/M/K, en su primera referencia, Radiance From The Solar Egg.

Detenerse a observar el Universo de frente y establecer una serie de conexiones matemáticas y silencios en el espacio que transporten al oyente a esos mismos parajes requiere esfuerzo, templanza y un conocimiento quirúrgico de los secretos del sonido cósmico. Un sonido que ya empezara a ser desvelado y traducido por aquellos pioneros Popul Vuh y Tangerine Dream. Un sonido que ha sabido recoger Anna Airoldi —la mente tras este misterioso moniker .E.— y convertirlo en un suntuoso y denso conjunto de ambientes y atmósferas minimalistas que es a la vez un sincero homenaje a esos primigenios sonidos kraut, un profundo sentimiento cósmico todo ello recogido y debidamente contextualizado y empaquetado para este siglo XXI. Una colección de composiciones con un sencillo pero ambicioso objetivo: crear un escenario de en el que el sonido juegue a su antojo con los estados alterados de conciencia reduciendo para ello los agentes sonoros que forman parte del mismo a lo mínimo imprescindible. Lo mínimo como base y mantra. Percusiones poderosas reducidas a ligeros golpes aquí y allá, delicados sonidos mecánicos construidos sobre una sólida base analógica que fluyen a la par con sinuosas interrupciones digitales. Psicodélico a su manera, cósmico es su definición más pura y exquisito en el uso de diferentes recursos ambientales para conseguir unas poderosas imágenes en las que enterrar nuestra conciencia.

Lento en su desarrollo y frágil —por esa cantidad mínima de elementos que hace uso— pero de poder infinito y envolvente, Radiance From The Solar Egg hace suyo lo cósmico —quizás sería más preciso decir kosmische— para retorcerlo, depurarlo, quedarse con la más pura esencia de ese sonido espacial y construir, siempre teniendo como referente a esos locos pioneros, una sólida, mínima y enrevesada obra que nos lleva de forma sosegada y tranquila por los parajes más inhóspitos del Universo para desembocar en una (casi) frenética espiral ascendente cuya salida no acertaremos a ver hasta que la hayamos superado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: