Waveshaper – Tracks To The Future (2013)

por Xabier Cortés

WaveshaperExisten formas más allá del simple ejercicio archivístico que debemos plantearnos como válidas a la hora de enfrentarnos a esta nueva ola de proyectos musicales que se mueven entre neones, continues del OutRun y estética tan imposible como fascinante. Que la fascinación por lo retro es algo a lo que ya debemos estar más que acostumbrados —e inmunizados, según sea el caso— no es algo que nos pueda coger por sorpresa. Esa mirada atrás es inherente a la cultura popular y por ende tiene su reflejo en la música con un cada vez más numeroso séquito de prescriptores de las bondades de lo retro como cimientos sobre los que construir un discurso musical en pleno siglo XXI. En toda esta vorágine retro que nos rodea hoy, los ochenta representan quizás uno de los periodos de los que más referentes somos capaces de identificar —cosa que no resulta extraña: aquellos que vivieron (vivimos), aún siendo unos tiernos infantes, esa década son los que hoy forman la telaraña cultural— y en el que más fácilmente somos capaces de reconocernos. Waveshaper, desde Suecia, es capaz de jugar con ese espíritu retro, moldearlo, traerlo a este siglo y hacerlo sonar contemporáneo sin por ello perder los brillos del neón ni los colores flúor.

Tracks To The Future, primer larga duración tras el excelente Retro Future, se mueve en un doble juego tan interesante y rico como peligroso: conjuga en él valores y desarrollos puramente 80’s que beben directamente de las bandas sonoras de John Carpenter —recurso éste que no por repetitivo resulta menos brillantesabiéndolos construir y estirar de manera que casen en este frenético siglo XXI. lejos de caer en un simple ejercicio de nostalgia ochentera, lo que hace Waveshaper es convertir los sonidos synth que encontramos en las doce composiciones que completan este álbum en una colección de sonidos imposibles de adecuar a una época concreta pero a todas a la vez. Aquí es donde reside la genialidad de Waveshaper: ha sabido transformar unos desarrollos que rápidamente identificamos como venidos de los cada vez más lejos ochenta, en un todo sonoro en el que la nostalgia ha sido vencida por una narrativa sonora compleja que se descubre ante nosotros como algo novedoso pero del que siempre sabremos identificar una fuente. Tracks To The Future se mueve en espacios visuales —porque no podía ser de otra manera: el aspecto visual cuenta con un peso específico importantísimo en esta obra— que nos obliga a perdernos por las autopistas de Tron tan pronto como nos encontramos en mitad de alguna de las inmensas líneas de guión de Drive.

Más allá de la simple labor nostálgica —pero sin descuidar la parte romántica de la misma, cuidado— Waveshaper genera un espacio común fácilmente identificable, con unos referentes tan sólidos como sencillos pero notablemente complejo en su desarrollo a la vez, en el que lo retro se fusiona con lo actual  para terminar creando un algo en el que sabremos apreciar ese sonido añejo de lo analógico, del synth wave primigenio y pletórico pero que al final se presentará ante nosotros como un ejercicio en el que la línea de tiempo no se detiene, simplemente desaparece.

Anuncios

One Trackback to “Waveshaper – Tracks To The Future (2013)”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: