Principe Valiente – Choirs of Blessed Youth (2014)

por Álvaro Mortem

Principe Valiente - Choirs of Blessed Youth (2014)Algo tendrá el post-punk cuando siempre volvemos tras él. No hablamos sólo de que lo hagamos nosotros, sino también de que, a pesar de llevar ya más de treinta años con el género pululando por el mundo, aún no ha dado las señales de muerte o agotamiento que sí han ido dando la mayoría de géneros que le acompañaron en sus comienzos; se ha reinventado y vuelto a sus raíces de tantas formas, incluidas muchas espurias que han estado cerca de enterrarlo, que no se puede si no admirar su tenacidad y capacidad de reinvención. A veces compensa más arreglar lo que se rompe que intentar volver a empezar de cero con algo que no sabremos si funcionará, aunque la mentalidad del capitalismo tardío insista en decirnos lo contrario.

Principe Valiente saben cómo arreglar el post-punk, herido de gravedad tras un revival que no siempre ha sabido como tratarlo, llevándolo hacia los derroteros de donde nunca debió escapar: la más estricta oscuridad de tintes góticos. Aunque afirmar su goticismo sería ir demasiado lejos, es evidente que sus influencias van más allá de los lugares comunes personificados en Joy Division. Por eso en Choirs of Blessed Youth, su segundo trabajo, los encontramos cómodos explorando esos límites del post-punk desde su vena más oscura y menos moderna, sin por ello olvidar que el punk del nombre no es de adorno —trascienden el punk, pero no por ello dejan de abrazar su premisa inicial: la rabia primitiva contenida en el interior, aunque ya no sea expresada de forma irónica—, además de sus componentes heredados del shoegaze, pero, por primera vez, con los referentes menos a flor de piel; siguen ahí The Cure o The Sound, pero ahora resultan una parte más orgánica y mejor hilada dentro de un estilo que podría considerarse propio. Aún es post-punk, pero ya es una reinterpretación personal.

Sólo podría achacarse a Choirs of Blessed Youth que no tenga ningún hit, ningún gran hito particular, pero es natural porque es un disco sólido y coherente, una totalidad autocontenida hasta puntos inconcebibles en otros grupos. No necesita de grandes momentos para funcionar. Siempre se mantiene en niveles de excelencia más que considerables dentro del género, con una voluntad de estilo que sólo puede definirse como refrescante; también, por ello, no arriesgan de más: es un ejercicio coherente, cerrado en sí mismo, que asume pocos o ningún riesgo y por eso sus triunfos se antojan, con razón, modestos. Reinventan el género dentro de unas coordenadas naturales, pero no lo trascienden ni lo hacen evolucionar. No tiene nada de malo salvo esa incapacidad de llevar al género hasta nuevos lugares, ya que la mezcla con shoegaze tampoco sorprende, pero no se puede criticar porque su premisa es solida y estable, un placer de escucha, que, aun con todo, sabe a poco. Esa es la gran paradoja de nuestro tiempo: la mediocridad se alza buena para nosotros porque tendemos a olvidar que nos merecemos más de lo que tenemos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: