Turbonegro – Sexual Harassment (2012)

por Xabier Cortés

Turbonegro-Sexual-Harassment-2012El rock and roll necesita urgentemente deshacerse de aquellos grupos y personajes que se pululan a su alrededor, se acomodan en la poltrona «canallita» y se dedican a perpetuar el cliché idiota de canalla-chico-malo del que tantos ejemplos ha exportado España y que por salud omitiremos en este artículo. El rock and roll tiene que ser peligroso, perjudicial para la salud y dejar en la cuneta a todos aquellos impostores que se escudan tras una estudiada pose «pasota» mientras prestan su imagen para los spots de tal o cual marca de cerveza. Chicos malos de rebajas. La leyenda nórdica del rock and roll punk y peligroso, Turbonegro, vuelve con Sexual Harassment para estampar contra el asfalto la cara de esos personajillos y sembrar el pánico entre aquellos incautos que se acercaron al rock and roll imaginando un mundo de bohemios canallitas que vomitan delicadas baladas al amor mientras se convierten en celebrities del más infecto de los papeles couché. La necesidad de alguien como Turbonegro va más allá de la simple existencia de un proyecto con las ideas claras y los riffs afilados; Turbonegro es el eje sobre el que gira todo un movimiento.

Tras la salida de su anterior vocalista, Hank Von Helvete, y el consiguiente terremoto entre los incansables diehard fans unidos bajo el paraguas de las Turbojugend, parecía que el futuro de Turbonegro se fundía a negro y que se iban a convertir en un recuerdo —magnífico recuerdo, pero recuerdo al fin y al cabo— de lo que fue una de las bandas más poderosas de la escena escandinava y mundial. Afortunadamente para nosotros, tras un pequeño receso, vuelven en 2011 con nuevo vocalista, el británico Tony Sylvester, y este álbum bajo el brazo con el firme propósito de seguir sacudiendo los cimientos de la acomodada civilización occidental y espabilándola a base de tortazos y puñetazos a la altura del hígado. El sonido característico de los noruegos se mantiene en este Sexual Harassment, sonido que completan con la violenta y desgarrada voz de Sylvester —que aunque no llega a las cotas de su predecesor, imprime carácter y casa perfectamente con el sonido Turbonegro— y que mantiene sus garras picando en el rock and roll, en el punk , el boogie, y en el metal —el riff que abre Dude Without Face, por ejemplo— mientras nos van castigando la mandíbula con sus poderosos y certeros golpes. Uno de los principales aciertos —y de sus mayores defectos— de este Sexual Harassment es su consistencia comparada con los anteriores lanzamientos, consistencia que si bien casa perfectamente con la idea de reunificación y resurrección de la banda tras la tormenta, se queda coja y sabe a poco según vamos profundizando en él.

La vuelta de Turbonegro es un alivio y una necesidad, el rock and roll necesita de estos locos noruegos para seguir manteniendo su cordura y saber que por lo menos existe alguien ahí arriba, en el norte, velando por mantener al rock en su estatus de enemigo público número uno de la aburrida, servil y complaciente sociedad actual. Violento y sin piedad, Turbonegro no hace prisioneros; los convierte en esclavos sexuales.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: