Gorillaz – Humanz (2017)

por Álvaro Mortem

Hasta la nostalgia tiene sus límites. Cuando ya se ha saqueado todo lo saqueable de los ochenta, cuando ya no quedan nada sino ruinas, cabe o ser original o robar incluso lo que ya era bochornoso en otra época. Por supuesto, el mainstream, en toda su coherencia, se ha decantado por lo segundo: aprovechar hasta las heces más inmundas de su presa favorita.

Eso significa que vuelven las playlist. Esas recopilaciones de canciones sin orden ni concierto donde, un fan bienintencionado, pretende descubrirnos música tó guapa a través de una selección mazo chula. ¿Y la coherencia? Ni está ni se le espera. Y si bien Drake ha sido el que ha abierto la veda de forma abierta con el insustancial More Life —que, en términos de ventas, ha funcionado peor que el excepcional Damn. de Kendrick Lamar—, Gorillaz han sido los que han recogido el guante para hacer con Humanz algo diferente.

O al menos, fingir que intentan hacerlo.

Porque si algo es evidente es que Humanz se pretende playlist. Tiene alma de casestte. Y es que, si bien tiene una conexión temática fuerte, como es el caso de todos los discos de Gorillaz —esta vez, llevando su falta de originalidad al extremo, volviendo al tema apocalíptico—, cada uno de las veintiséis temas es, musicalmente, independiente de los otros. Prácticamente una isla dentro del único contexto común de pertenecer al mismo mar que los contiene.

Eso es un problema. Siendo la voz de Damon Albarn la única conexión musical entre canciones, ese constante salto melódico, dando vaivenes entre lo que es, en última instancia, un intento de hilar un disco sólo compuesto por singles potenciales, acaba dando la sensación de estar ante un disco sin personalidad. Sin nada que aportar. Más un grandes éxitos del alma de un pajero adolescente que un trabajo discográfico.

Eso también tiene sus ventajas. Cada tema, de forma individual, resulta interesante, y el conjunto en sí, como hilo de fondo, resulta agradable. Porque el verdadero problema no es siquiera su condición de playlist. Es que es un expolio descarado del pasado.

En su constante intento de cristalizar todo lo que esté de moda a cada momento, Albarn ha cogido la electrónica de principio de los 00’s, los ecos ochenteros y el pop ligeramente negro à la Drake para formar un totum revolutum de canciones que sólo remiten hacia sí mismas. En otras palabras, el problema ya no es que el disco no tenga ninguna clase de coherencia musical, es que tampoco la tiene cultural.

Mezcla churras con merinas, roba de aquí y allá, sin sentido ni buen gusto, para acabar con una colección de samplers que parece más una sesión convenientemente reciclada para las pasarelas de una sesión de electrónica del disco pub de tu pueblo que un disco formulado de cero por un grupo consagrado.

Ese es el problema. Que la nostalgia nos ha traído hasta aquí: un presente informe, sin sustancia ni identidad. Ni siquiera homenajes o samplers. Sólo la playlist de hits que suenan viejos para contentar a un público adocenado y alérgico a la novedad.

A ese respecto, Humanz es un retrato perfecto del presente. Pero lo es del peor modo posible: a través de su cristalización. Dándole altavoz, de forma acrítica, en un intento de cabalgar la ola sin pretender entender si aquello se dirige hacia la playa o hacia las rocas del desfiladero más cercano.

Porque Albarn, una vez más, nos demuestra que no está en esto por la música. Que aquí lo único importante es copiar. Y hacerlo de tal modo que venda lo máximo posible.

Anuncios
Etiquetas: , ,

One Trackback to “Gorillaz – Humanz (2017)”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: