The Smiths – The Smiths (1983)

por Álvaro Mortem

The Smiths tienen la bendición del angst adolescente. De haber sabido como encapsular el sentimiento de inadecuación, malas decisiones (a ojos adultos) e incapacidad para ajustarse a la sociedad que han tenido la mayor parte de los seres humanos. Algo que hace que su primer disco, el homónimo The Smiths, sea aún hoy un trabajo al cual es interesante regresar.

Ya desde Reel Around the Fountain la declaración de intenciones es cristalina. Distorsionando el post-punk hasta llevarlo hacia lugares más incómodos que la electrónica vitalista de la new wave o el puro goticismo del que nace, todo suena más pop, aunque todavía seco y metálico, de lo que prácticamente ningún otro grupo con aspiraciones mainstream se atrevía a sonar. Algo a lo que ayuda un Morrisey afectadísimo, encantado de ser quien lleva todo el peso de la música —incluso si bajo y batería son los que mantienen la base heredada de toda la música posterior a Joy Division—, haciendo que este canto de amor inadecuado, ya sea por homosexual o por la marcada diferencia de edad entre los involucrados (ya que nunca es explícito en su condena o en su celebración), tenga esos ecos nostálgicos de quien ve lo que ocurrió anteayer como algo ya lejano y definitorio de un momento de su vida.

Algo que no impide que tenga momentos de auténtica extrañeza. El devaneo punk de Miserable Lie o el descenso netamente post-punk, que sin embargo los acerca hacia una versión acelerada y poco amable de lo que sería después un proto-dad rock, que supone Still Ill resultan extraños porque no guardan extrañeza alguna. Resultan lógicos. Parte natural de su discurso.

Porque al final todo en The Smiths suena a The Smiths. Incluso cuando no debería.

A eso ayuda que siempre planee por todas las canciones esa ambigüedad en los temas, no permitiéndonos saber si habla sobre ser un chico gay de provincias o sólo sobre la experiencia común de cualquier chico raro que nunca ha conseguido encontrar su lugar en la sociedad, machacado por propios y extraños sin poder mostrarse tal y como esa, que en la música se materializa en ese evidente contraste que demarca una música vibrante y ágil, pero que no deja de sonar oscura e inadecuada. Incluso en los pocos momentos que parece querer abandonar ese tono.

Si queremos ser justos, eso sólo ocurre una vez. Y al final. Porque el único momento donde hay un auténtico requiebro en las formas es en Suffer Little Children. Aunque bien podríamos acusarlos de pecar de ser explícitos de más —Oh Manchester, so much to answer for, canta Morrisey, como pidiendo explicaciones, sobre la muerte de un grupo de niños; haciendo la primera (y única) declaración explícitamente política del disco—, pero eso no juega en su contra. Mas al contrario, refuerza su significado. Al cerrar ya no con la angustia personal, sino con la angustia ajena, con la muerte de niños inocentes, se atreve a hacer lo que en el resto del disco sólo deja entre líneas: pedir explicaciones al conjunto de la sociedad. Preguntar cómo han permitido no sólo el maltrato sistemático al que canta y con quienes se ha relacionado, siempre o bien considerados como indeseables para la sociedad (Reel Around the Fountain) o bien siendo de aquellos que juzgan al cantante por no ajustarse a las expectativas de la sociedad (You’ve Got Everything Now, sino también cómo se sorprenden de que su sistemático machacar al diferente haya acabado pagándose con la vida de niños inocentes.

Es ahí donde el disco encuentra su inmortalidad. En la desviación de la norma, en su facilidad para encontrar una voz propia, pero especialmente en cómo consigue articular toda la angustia adolescente en un discurso articulado que señala hacia un lugar específico. A una sociedad encantada de juzgar, machacar y crear monstruos para después llorar sobre cómo pudo pasar.

Porque Manchester tiene mucho que contestar. Y como Manchester, nosotros, la sociedad.

Anuncios
Etiquetas: ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: