Kadavar – Rough Times (2017)

por Xabier Cortés

Este revival setentero—por no llamarlo tsunami devastador o galactus musical— que estamos viviendo tenía que llegar a un punto en el que, por simple repetición de estructuras y patrones mil y una veces explotadas, se convirtiera en una parodia de sí misma. Guitarras pesadas (pero no tanto), coqueteos con el occvlt rock (pero no tanto) y un sonido arenoso (pero no tanto) que exigen al receptor sumergirse en una vorágine de psicotrópicos, amor libre y encender un par de velas a Satán en un bucle que se presumía infinito, pero al que enseguida hemos podido ver las costuras. Y eso no es algo positivo. Tras un debut absolutamente brillante —Black Sun ha sido, es y, nos tememos, será el mejor tema compuesto por este trío alemán— acompañado de un split imprescindible con los psicodélicos ocultistas Aqua Nebula Oscillator y una continuación con Abra Kadavar en el que todavía quedaba algo de esa magia del primer álbum, pero en el que se empezaba a notar el peso de la responsabilidad y la inercia hasta llevarles a Berlin —dicen que el más duro de su carrera— y este Rough Times que hoy nos ocupa.

Rough Times no es un mal disco, vaya esto por delante. Contundente a veces, con momentos rompecuello (flojito, eso sí) y algún que otro guiño que escapa de la sombra Sabbathiana. Pero ya. Lo que realmente encontramos tras una producción deliberadamente sucia y burbujeante es una versión de Kadavar que sigue la línea de su anterior lanzamiento y que flojea en los mismos términos: clichés, repetición de estructuras manidas hasta el tedio más absoluto y una irritante y constante sensación de que Kadavar hace mucho que decidieron trabajar con el piloto automático encendido porque es lo que les funciona y es lo que su fandom demanda. Incluso en los momentos más ceremoniales de este Rough Times, como es Skeleton Blues por ejemplo, nos encontramos echando de menos ese espíritu deliberadamente oscurantista del que se rodearon en sus comienzos. Y este es uno de los mayores complejos del disco: todo lo que suena en Rough Times lo hemos escuchado mil veces antes y no solo en esta escena revival hard rock setentera, también en la discografía de los propios Kadavar. Podemos llegar a pensar que ese comienzo maravilloso de Tribulation Nation nos invita a pensar en un futuro Kadavar con cierto espíritu psicodélico a la Acid Mother Temple, pero no, toda esperanza queda anulada cuando la canción termina de romper haciendo uso de giros, guiños y requiebros ya explorados. Incluso somos capaces de percibir cierto halo Judas Priest circa Rocka Rolla en Words Of Evil, pero enseguida se aseguran en demostrar que se trata de un espejismo en mitad de ese desierto.

Sin duda alguna resultará un decente disco para aquellos que ven en este revival un movimiento vibrante y estimulante. Un álbum que sigue a pies juntillas los mandatos del género y que no es capaz de alejarse ni un solo metro de ese camino marcado, pisoteado, reasfaltado, repintado en el que parecen encontrarse cómodos. Demasiado Camaro, demasiado pantalón pitillo, ruta 66 y rayban aviator para una escena —si es que se le puede llamar así— que poco tiene que ofrecer más allá de servir de ejercicio archivístico más o menos relevante.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: