octubre 20, 2017

Bell Witch – Mirror Reaper (2017)

por Xabier Cortés

No se nos ocurre mejor forma que combatir el sol y el sofocante calor que se niegan a abandonarnos en estas fechas de octubre que dejarnos llevar en una deriva de negrvra, desesperanza y melancolía. Desde luego que esa melancolía ha servido de ariete para multitud de manifestaciones musicales de diferentes palos y ramas, pero deberíamos preguntarnos ¿por qué quedarnos en esa melancolía pop naive e inane cuando podemos enterrarnos vivos en la pura desesperanza y en ese profundo vacío existencial que nos propone el funeral doom? Sentir una fría mirada clavándose en nuestra columna vertebral mientras nuestros cuerpos se vacían de toda vida es algo a lo que poca gente se atreve a enfrentarse. Y eso es precisamente el doom. El buen doom, se entiende. Quizás porque el doom ha sido siempre la oveja negra del metal extremo; un género que frente a la velocidad y la rabia que impera en sus camaradas metálicos, busca ser más lento, más pesado, más denso y emotivo. Bell Witch es hoy por hoy uno de los mayores exponentes, cuando no el mayor, de un movimiento, el funeral doom, que en esta época de vidas estresadas, presentes espídicos y rutinas devoradoras de almas es más necesario de lo que nos gustaría pensar. Sigue leyendo

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octubre 18, 2017

koducer – Ascending Sceneries (2017)

por Álvaro Mortem

Nujabes es junto con J Dilla lo más importante que le ha ocurrido al hip-hop en los últimos diez años. Eso es un hecho. Su estilo heredero del jazz, sus formas oníricas y sus devaneos emocionales hacen de esta pareja de jóvenes muertos la quinta esencia de una electrónica sin la cual no cabría entender lo que haría Kanye West a partir de My Beautiful Dark Twisted Fantasy ni todo cuanto ha hecho más recientemente Kendrick Lamar.

Pero tampoco habría sitio para propuestas como las que nos trae koducer.

Ascending Sceneries es lo que ocurriría cuando un Nujabes obsesionado con el nu jazz se inspira en el trabajo de Joe Hisaishi. Con un énfasis extraño en piano y percusión para los cánones propios del hip-hop instrumental, todas las canciones de este album debut de koducer destacan más en el campo de la violación de las premisas esenciales que del hecho de mejorar las bases de aquello en lo que se inspira. A fin de cuentas, es imposible ser mejor Nujabes que Nujabes.

Es por eso que el acercamiento de koducer al hip-hop abraza sin complejos la heterodoxia. Igual que hizo en su momento Nujabes. Ya sea rozando el math rock, como en Living Elistacity, o extrañamente cercano a lo que harían Manaka Kataoka y Yasuaki Iwata en su trabajo para la banda sonora de The Legend of Zelda: Breath of the Wild, en Converging Diferences, su estilo onírico se ve reforzado en todo momento por sus desconcertantes salidas instrumentales. Salidas instrumentales que podrían parecer atentar contra su propia concepción de base. De música sobre la que cantar. Pero como ya nos demostró en 2014 en su EP con DAOKO, Kireigoto, si la cantante está a la altura no hay base que resulte imposible de rapear.

¿Significa eso que koducer es algo así como el nuevo Nujabes? En absoluto. Ni siquiera es que aspire a serlo. Nujabes no volverá. Pero lo que si es cierto es que ha aprendido de él lo más esencial, descubriendo un modo de ir más lejos, de encontrar su propia voz. De erigirse como una personalidad con entidad propia.

Eso es lo que enamora en Ascending Scenaries. Cómo crece con las escuchas. Pues pasado el primer choque en el que vemos demasiado Nujabes nos encontramos esas baterías, esos pianos, todos esos pequeños detalles más cerca de un clasicista heterodoxo como Kashiwa Daisuke que de cualquier productor de hip-hop. Pero por eso es interesante. Porque alguien como koducer hubiera sido imposible hace diez años. Y al final, eso es lo mejor de la música: como cada nuevo artista va abriéndose paso subiéndose a los hombros de gigantes que empezaron siendo tan pequeños como él.

octubre 15, 2017

Taxidermias Concretas Vol.23

por Xabier Cortés

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octubre 12, 2017

Kadavar – Rough Times (2017)

por Xabier Cortés

Este revival setentero—por no llamarlo tsunami devastador o galactus musical— que estamos viviendo tenía que llegar a un punto en el que, por simple repetición de estructuras y patrones mil y una veces explotadas, se convirtiera en una parodia de sí misma. Guitarras pesadas (pero no tanto), coqueteos con el occvlt rock (pero no tanto) y un sonido arenoso (pero no tanto) que exigen al receptor sumergirse en una vorágine de psicotrópicos, amor libre y encender un par de velas a Satán en un bucle que se presumía infinito, pero al que enseguida hemos podido ver las costuras. Y eso no es algo positivo. Tras un debut absolutamente brillante —Black Sun ha sido, es y, nos tememos, será el mejor tema compuesto por este trío alemán— acompañado de un split imprescindible con los psicodélicos ocultistas Aqua Nebula Oscillator y una continuación con Abra Kadavar en el que todavía quedaba algo de esa magia del primer álbum, pero en el que se empezaba a notar el peso de la responsabilidad y la inercia hasta llevarles a Berlin —dicen que el más duro de su carrera— y este Rough Times que hoy nos ocupa. Sigue leyendo

octubre 11, 2017

Four Tet – New Energy (2017)

por Álvaro Mortem

Four Tet lleva media vida con nosotros. Y aunque nunca ha sido ni tan conocido como Boards of Canada o tan prolífico como Aphex Twin, es el único egresado del IDM que ha mantenido cierta consistencia, tanto estilística como temporal, en lo que a su producción se refiere. Lento, pero seguro, ha ido sacando un disco cada dos años desde que empezamos el milenio. Manteniéndose en esa agradable segunda fila donde puede subir en cualquier momento de categoría para colaborar con lo más granado de la escena anglosajona.

New Energy es consecuencia de esa tímida hoja de ruta. Siguiendo con un IDM escorando hacia el ambient rayano el trabajo de Aphex Twin, sus mejores momentos llegan cuando recuerda su influencia trip-hop para hacer una seca combinación de atmósferas cercanas al new age con un dominio absoluto de la percusión. Algo que se hace notar especialmente en el desarrollo armónico de canciones como Lush o SW9 9SL, donde ya sea desde el IDM puro o cierta deferencia más próxima al techno, nos invita a mover los petetes rítmicamente mientras cabeceamos al son de unas canciones que parecen pensadas más para la escucha íntima que para la contundencia propia de la pista de baile.

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octubre 7, 2017

Taxidermias Concretas Vol.22

por Álvaro Mortem

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octubre 3, 2017

Iglooghost – Neō Wax Bloom (2017)

por Álvaro Mortem

En la música popular contemporánea existen ciertos protocolos básicos de actuación. Del lado analógico, todo debe ser aséptico, familiar y nostálgico. Del lado digital, todo debe ser o bien festivo o bien oscuro y machacón. Por eso hoy todo el pop parece cortado por el patrón sueco, todo el rock es hoy post-punk e incluso la electrónica que se pretende underground se ha acabado bebiendo las aguas o bien del synthpop nórdico (el equivalente electrónico al pop sueco) o bien de la new wave (el equivalente electrónico al post-punk).

Esa uniformidad que hace que occidente sea un patio de recreo donde todos los niños visten el mismo uniforme, sólo distinguiéndose por géneros y por el cambio de verano-invierno donde se pasa a dejar la chaqueta en el armario (personificado en que se reserva para la temporada estival la reivindicación de los ritmos más marcados ya sea de la electrónica o del reggaeton), es lo que hace tan aburrido al mainstream. Y por lo que Neō Wax Bloom es tan interesante.

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septiembre 30, 2017

Taxidermias Concretas Vol.21

por Xabier Cortés

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septiembre 29, 2017

Metatron Omega – Illuminatio (2017)

por Xabier Cortés

Existe algo misterioso que nos invita a conectar con el dark ambient. Ni siquiera somos capaces de describir el qué, pero sabemos que algo se esconde entre esas capas de sonidos que nos invita a sumergirnos por completo en cualquiera sea el universo que desarrolla. Quizás esa extraña conexión venga de ese miedo atávico a la oscuridad que persigue al ser humano desde que es humano. Un miedo que nos invita a reaccionar y estar alerta y, por ende, activando ese momento en el que somos capaces de adentrarnos en las particularidades de un género tan profundo como desconocido. Porque lejos de ser un sencillo ejercicio de paisajismo sonoro, en el dark ambient nos enfrentaremos al artista cara a cara en la parte de ese mundo que ha decidido construir para nosotros y en ese instante comprenderemos el alcance final de la obra, sea éste cual sea. Con Metatron Omega y su última opus, Illuminatio, ocurre exactamente eso: nos invita a observar ese particular universo en expansión que lleva desarrollando desde Gnosis Dei. Sigue leyendo

septiembre 27, 2017

Taro Umebayashi & Taku Matsushiba – Oh! Skatetrack!!! YURI!!! on ICE Original Skate Song COLLECTION (2016)

por Álvaro Mortem

No existe forma humana de dominar todos los posibles registros de un arte. De hecho, es por eso por lo que existe la personalidad. Al ser imposible canalizar todas las formas artísticas en su forma más perfecta posible, todos nuestros defectos, todas nuestras preferencias particulares, conscientes e inconscientes, acaban conformando nuestra personalidad artística. Más abierta o más cerrada. Eso no importa. Pero al final aquello que llamamos personalidad es la propia imposibilidad de dominarlo todo, de replicarlo todo, de ser perfectos; de permitir que el estilo gane sobre la sustancia.

Yuri!!! On Ice, anime revelación del 2016 sobre patinaje artístico, retrataba esta problemática de forma brillante. No había un patinador perfecto. No era sólo cuestión de «tengo que mejorar para superar a los demás». Todos y cada uno de los patinadores tenía su propio estilo, sus virtudes que explotar, e incluso defectos que les servían para dar color a sus actuaciones y desmarcarse de los otros. De ese modo, los animadores consiguen hacer ver que las explosivas rutinas de Yuri Plisetsky no se parecieran en nada a los delicados bailes de Yuri Katsuki o la fuerza técnica de las actuaciones de Otabek Altin. Y es que, ya sea por sus virtudes (la flexibilidad en Plisetsky, el entrenamiento en ballet de Katsuki y el entrenamiento espartano de Altin) tanto como por sus defectos (el carácter explosivo de Plisetsky, la inseguridad de Katsuki y la escasa flexibilidad de Altin), cada cual conseguía demostrarnos su personalidad en la pista a través de cómo elegían abordar cada una de sus rutinas.

Y a la hora de conseguirlo, la música es parte imprescindible de su caracterización.

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