Posts tagged ‘2002’

junio 28, 2017

Dj Shadow – The Private Press (2002)

por Álvaro Mortem

Ciertos discos sólo se pueden comprender con perspectiva. Cuando se ve cómo han marcado el paso del tiempo, cómo dejaron atrás su época adelantándose a un futuro incierto, es entonces cuando se puede afirmar su verdadero alcance. A fin de cuentas, todo lo demás es especulación. El éxito o el fracaso de un disco es circunstancial. Y su capacidad para seguir siendo relevante diez o quince años después algo que sólo el paso del tiempo puede atestiguar.

A pesar de que The Private Press fue un terremoto en su momento, la crítica cultural no ha celebrado su reciente quince cumpleaños. Y no es de extrañar. Sigue siendo hoy un disco tan extraño como en 2002.

Devolviendo el sampler al uso vanguardista, saqueando de todos los contenidos sonoros creados por el hombre, Dj Shadow crea en este disco una narrativa articulada a través del propio proceso de su montaje. En otras palabras, su discurso no es lo que dice con palabras, sino lo que dice con sonidos. Por cómo los manipula, los pone orden y nos hace valorarlos como un todo completamente desfigurado y recompuesto. No como piezas sueltas, sino como un todo coherente en su conjunto.

Por eso es tan problemático el disco. Es imposible hablar de él canción a canción. Del mismo modo que cada una de sus composiciones se comprende sólo como la suma de sus samplers, ya que cada cada uno de ellos por separados o bien no tienen valor musical o bien parecen no ir en consonancia con el estilo musical del californiano, The Private Press sólo se comprende cuando lo valoramos en conjunto.

No como si fuera una consecución de estampas, sino como si fuera un enorme cuadro en movimiento.

A partir de ese momento es cuando comprendemos su valor. Qué ha aportado al mundo. Cuando nos dejamos empapar por la música, viendo cómo manipula todo para crear pasajes, desvíos e historias, cómo deja que el paisaje hable entre canción y canción, incluso, para rematar el chiste, cómo quiebra en dos algo que podría ser la misma canción, pero en su espejamiento convierte a la composición en un asalto estético a mano armada —Mongrel/ y …Meets His Maker—, entendemos la razón por la cual no se ha celebrado su aniversario. Porque es imposible. Es una obra de arte viva, monstruosa e imposible de aprehender de un artista aún en constante evolución.

Sería como celebrar el aniversario de una agresión. Una particularmente incómoda, con botellas rotas, sangre por todas partes y algunos otros fluidos de los cuales es mejor no hablar demasiado.

Más por decoro que por el hecho de que pueda importunar a nadie.

Pero incluso si queremos hablar de lo estrictamente musical, todo queda igualmente agresivo. Oscilando entre un estilo más heredero del reggae y los sonidos caribeños en general que del hip-hop más ortodoxo, cuando no nos está pidiendo que nos pongamos a dar saltos de un lado a otro de la pista Dj Shadow está componiendo baladas clásicas o composiciones rayano el pop, aunque siempre con esa patina irreverente, personal y absolutamente inimitable.

Por eso nadie lo ha reivindicado quince años después. The Private Press no conecta con ningún otro trabajo posterior. No de forma evidente. Para explicar su genialidad a través del tiempo habría que demostrar que fue uno de los puntos de inflexión del hip-hop instrumental: el momento en que dejó de ser algo aferrado a la lógica necesaria del cantante para pasar a ser un objeto valioso por sí mismo. Un ejercicio de vanguardia. Todo ello sin dejar de ser, en ningún momento, accesible para cualquiera que haga el esfuerzo de acercarse hasta él.

No hay noticia en «cumple quince años un disco que ha ayudado a erosionar los límites entre el pop y la vanguardia». No hay reivindicación posible en «cumple quince años un disco que manda a tomar por culo al crítico medio y su incapacidad para hilar dos pensamientos propios al escuchar un disco». No la hay. No puede haberla.

Pero Dj Shadow es tan importante hoy como hace quince años. Y eso nos dice el paso del tiempo. Que The Private Press, tanto hoy como ayer, es una obra maestra indiscutible.

Anuncios
enero 13, 2015

Nile – In Their Darkened Shrines (2002)

por Xabier Cortés

in-their-darkened-shrines-4ffbb2d35b450Dentro del vasto universo que suponen los extremos dentro de la escena metálica encontramos sonidos para adecuarse a los oídos más —o menos, siempre hay casos— exigentes. Desde el black metal y sus infinitas ramificaciones y etiquetas hasta el thrash más enérgico y reivindicativo pasando por el goth —el de antes de la aparición de cierta banda evanescente— y el doom más siniestro y melancólico entro otros muchos más, siempre ha existido un amplio refugio para la brutalidad visceral y sin cuartel: el death metal. Un género que desde luego mira mucho más allá del simple muro sónico que tan bien son capaces de crear los buenos proyectos asentados bajo las premisas que asentara y explotara —explotar como nadie ha vuelto a hacer jamás, dicho sea de paso— el malogrado Chuck Schuldiner y sus Death y, sobre todo, mucho más allá de los pantalones de camuflaje, los nombres perversos y provocativos cuando no directamente ridículos. El death metal presenta ante nosotros un discurso en el que violencia, brutalidad, vísceras y sangre se pueden llegar a encontrar, como es el caso que hoy nos ocupa en esta santa casa, con la mitología Egipcia. Porque así es como entiende el death metal el grupo norteamericano Nile y porque así es como In The Darkened Shrines arroja sobre nosotros todo su exceso y toda su ferocidad.

read more »

agosto 18, 2014

Xiu Xiu – Knife Play (2002)

por Álvaro Mortem

Xiu Xiu - Knife Play (2002)Nada hay de novedoso en la deconstrucción salvo el nombre. Como destruktion lo que hace es sacar los aspectos positivos de la tradición derribando en el proceso los negativos, logrando hacer evolucionar la cultura en tanto no es necesario crear algo nuevo, sino saber aprovechar sólo lo bueno de aquello que ya está creado; en tanto toda cultura es juicio, interpretación, deconstrucción, la moda del posmodernismo no deja de ser, en el arte, la función quintaesencial del mismo. Si estamos aquí para conceder el principesco beso semiológico, entonces deberíamos considerar que toda obra de arte nace en ese despertar: nada ha podido ser creado de la nada —incluso la primera obra de arte debió deconstruir la realidad, idealizarla, asumir sólo lo positivo (para lo que la obra pretendía expresar) que contenía—, porque ninguna obra de arte nace sin ser interpretada.

read more »

julio 14, 2014

The Hellacopters – By the Grace of God (2002)

por Álvaro Mortem

Hellacopters - By the Grace of God (2002)El mundo está regido por lo que consideramos contradicciones que, en realidad, no son tales. «A veces hace falta que todo cambie para que todo permanezca igual» —se suele decir, pero es una falsa contradicción: a veces es necesario que los órganos cambien para que el cuerpo siga siendo el mismo, que lo esencial no se agote en la mera repetición de sus rasgos superficiales. En el ámbito musical, resulta bastante evidente. Es imposible mantener el mismo discurso estético a través de varios trabajos sin agotarlo en el proceso; es necesario cambiar ciertos aspectos internos para poder seguir diciendo lo mismo, para no agotar aquello que se es a través del más descarado de los autoplagios. Nada cambia en esencia, sólo en superficie.

read more »

mayo 26, 2014

High Contrast – True Colours (2002)

por Álvaro Mortem

High Contrast - True Colours (2002)Siempre hablamos sobre un tiempo pasado donde se hacía algo más que tirar de archivo, pero rara vez recordamos que cuando se apilaban los cambios de género en cuestión de meses y se polarizaba la experimentación en mil sellos la cosa era, a su vez, más confusa. Internet ha homogeneizado todo, ha dado acceso a todo. Cuando éste estaba aún en pañales y la comunicación musical aún estaba en los albores del encuentro instantáneo, toda la frescura venía de la imposibilidad de reconstruir una linea histórica común del género; salvo que se tuviera tiempo y dinero para viajar más de lo razonable, era imposible conocer qué se cocía en toda una escena. Por eso, también, es tan interesante ver la ebullición de los 90’s a la luz de sus frutos en los primeros 00’s: no siempre responde a los más altos estándares de la coherencia.

read more »

marzo 31, 2014

Interpol – Turn on the Bright Lights (2002)

por Álvaro Mortem

Interpol - Turn on the Bright Lights (2002)Algo tendrán los revival cuando triunfan. Aunque éste es un clásico pensamiento debil, asimilando cierta proyección con calidad ulterior, tiene algo de cierto cuando hablamos del post-punk revival por aquello que tiene de reinvención, aunque sea de las bases ya establecidos, de un género en desaparición; quizás no en el underground, quizás ni siquiera como influencia evidente en gran parte del pop rock contemporáneo, pero sí como entidad en sí misma. Aun cuando no pudiéramos reconocerle nada en tanto moda, sí podríamos admitir que ha traído a la palestra la posibilidad del re-descubrimiento de aquello que estaba siendo sepultado por el peso de la historia. Peso quizás insuficiente, pero innegable.

read more »

febrero 24, 2014

Bunbury – Flamingos (2002)

por Álvaro Mortem

Bunbury - Flamingos (2002)Nada pesa más que el prejuicio. Si bien es cierto que es el primer paso para adquirir un juicio razonado que nos conduzca hacia un conocimiento tácito de las cosas, no es menos cierto que también resulta más cómodo instituir como hogar el mero prejuicio; trascender su órbita, su gravedad, implica hacer un esfuerzo consciente sobre nosotros mismos: admitir que todo nuestro conocimiento está, por perpetuidad, en construcción. Es difícil de asimilar. Incluso asimilado, es fácil olvidarlo. Acercarnos hacia músicos, o trabajos de músicos, que tienen una fuerte carga emocional asociado en el ámbito crítico requieren un ejercicio consciente de superación del prejuicio para poder constituir una crítica racional y, más importante todavía, justa.

read more »

octubre 16, 2013

Audioslave – Audioslave (2002)

por Álvaro Mortem

Audioslave - Audioslave (2002)Hubo un tiempo donde los profetas bajaban al pueblo, los hombres podían incluso creer en sus palabras; los poetas reinaban la naturaleza, la historia la escribían los músicos y los actores eran la máscara del propio pensamiento: era posible leer la mente del vecino, del sacerdote y del rey a través de ellos, interpretando sus palabras, comprendiendo su apropiarse el lenguaje. Eran la sombra de nuestros días. Una sombra que venía con la noche, que iluminaba la tierra al hacer resaltar con discreción lo importante, negando en el proceso la luz cegadora sobre los objetos; un objeto dorado sólo es bello si es discretamente teñido por una luz tenue, convirtiéndose en un horror cuando se pone bajo los potentes focos de la luz. El bello encanto de la sombra reina el mundo.

read more »

agosto 27, 2013

Trail Of Tears – A New Dimension Of Might (2002)

por Xabier Cortés

Trail Of TearsTratar la problemática goth metal resulta extremadamente frustrante en tanto en cuanto nos toca bucear entre una caterva sin fin de clones y pastiches pseudo-oscuros que están más preocupados en epatar con su impresionable público adolescente que en crear una obra que se apoye en los preceptos de lo-gótico, tomando influencias no ya sólo en su rama musical contemporánea, me voy aquí tan lejos como hasta El Castillo de Otranto de Horace Walpole. El goth metal se supo herido de muerte en ese mismo momento en el que cualquier banda —en el más despectivo de los sentidos— pertrechada con parafernalia BDSM, un completo muestrario del catálogo de bisutería Alchemy Gothic y vestida de riguroso negro se creía la reencarnación de Lestat mezclaba en su caldero mágico —o, mejor dicho, en el de su discográfica— esa cuidada pero vacía estética junto con una más vacía e insulsa música en la que se vilipendiaban hasta el ridículo los elementos que habían convertido al goth metal en una brillante reencarnación musical de esos viejos y fantasmagóricos cuentos de terror. Elementos tales como el enfrentamiento entre las voces guturales masculinas y la voz femenina cercana a los registros de la ópera, teclados majestuosos que servían de guía para generar toda una colección de atmósferas opresivas y una sección metálica  contundente y sin fisuras que sostenía todo el conjunto. Este A New Dimension Of Might de los suecos Trail Of Tears es quizás de los pocos ejemplos que ha dado el siglo XXI de un goth metal sincero, sin artificios innecesarios y, afortunadamente, alejado de cualquier maniobra o guiño que pudiera enmarcarlos dentro de esa pléyade de bandas evanescentes.

read more »

abril 9, 2013

Deinonychus – Mournument (2002)

por Xabier Cortés

DeinonychusLa Muerte y toda la parafernalia ritual a su alrededor es algo que inevitablemente ejerce un magnetismo casi adictivo en un número significativo de grupos dentro del universo metalero —obviamos deliberadamente aquí a esa caterva de pastiches pseudogóticos con más inversión en maquillaje, marketing y en el catálogo de Alchemy Gothic® que en alcohol—. Pero si hay un género dentro de toda la vorágine de estilos y subestilos metálicos al que la Muerte sirve de inspiración directa, una muerte romántica si queréis, ese es el doom metal y sus derivados. El doom se embadurna de una melancolía que bebe directamente de las fuentes del romanticismo de principios del XIX; la desdicha de un amor truncado por una muerte inesperada. Desde luego que no sólo se inspira en la forma, también en el fondo al entender el romanticismo como una ruptura con todo lo anterior, contraponiendo lo sentimental a lo racional y chocando frontalmente con la piedra filosofal del periodo ilustrado que precedía a éste; el doom metal rompía la tendencia dominante en aquellos años ochenta y buscaba sonidos más lentos y densos que dieran soporte a un despliegue lírico melancólico y lúgubre. Deinonychus toma esta base, la hace suya y despliega su fúnebre manto en este Mournument.

read more »